
Cada vez que un mendocino visita otros puntos del país, se jacta de la limpieza de su ciudad. Sin embargo cabe preguntarse, Mendoza ¿es realmente la ciudad más limpia?
En una recorrida por las calles del Centro de Godoy Cruz, pudimos constatar que a simple vista es difícil encontrar basura tirada, pero basta con acercarse a observar en algunos lugares, para darse cuenta que no todo es lo que parece.
Es común ver tiradas dentro de las acequias, botellas de plástico, cajas de cigarrillo, baldes de helado, bolsas, etc. Ni hablar de lo que sucede si uno pega un vistazo dentro del zanjón Frías, ahí se puede observar prácticamente cualquier desperdicio imaginable, desde cartones hasta destrozados parabrisas de autos.
A esos desperdicios arrojados, hay que sumarles, en esta época del año, las hojas que caen de los árboles. A pesar de que existen campañas de concientización por parte del municipio, los vecinos siguen barriendo las hojas hacia las cunetas.
Ante este panorama, los mendocinos tenemos que llamarnos a la reflexión y cambiar ciertos hábitos. De lo contrario, la “limpieza” de la que tan orgullosos nos sentimos, no lo será más que en apariencia.













Comentarios
son un desastre vallanse caraduras